
“El pensamiento puro ha avanzado hacia la contra posición de lo subjetivo y lo objetivo; la verdadera conciliación de esta contraposición consiste en comprender que el antagonismo al ser llevado a su límite absoluto, se disuelve por sí mismo, de que en si, como dice Schelling, los términos antagónicos son términos idénticos, y no solamente en sí, sino que la vida eterna consiste precisamente en producir eternamente y conciliar eternamente la contraposición. Saber en la unidad la contraposición y en la contraposición la unidad: tal es el saber absoluto, y la ciencia consiste en conocer esta unidad en todo su desarrollo a través de si misma”
Hegel, Introducción a la Historia de la Filosofía